
Pues que a uno le hierve la sangre leyendo noticias como ésta, de un personajillo, con cara de pobre desgraciado pero que esta a punto de jugárnosla de nuevo, parece que va a salir del trullo sin haber devuelto todo lo que debe. Según señaló "El Páis" en su edición de ayer, el auto de la Audiencia de Madrid por el que se anuló la concesión del tercer grado describe sus intenciones futuras: "Un empleo bien retribuido no alcanzaría para restituir la décima parte de los intereses anuales de lo debido. Sólo es una mera coartada de la decidida voluntad (del preso) de aprovechamiento definitivo de lo malversado o defraudado".
Los jueces que condenaron a Roldán le recordaron entonces que de los 19 millones de euros que debe y los 10 que ha logrado salvar "no ha devuelto voluntariamente nada, y sólo por vía de ejecución forzosa y venta en pública subasta de algunos bienes se conseguirá en el mejor de los casos una fracción mínima de lo sustraído o defraudado".
Y continúa "El País" seálando que, mediante ventas ficticias y testaferros sin escrúpulos, como el suizo Roland Costacurta, el ex jefe de la Guardia Civil salvó sus joyas inmobiliarias de París y San Bartolomé (Antillas francesas), valoradas en los años 90 en 2,4 millones. El "apartamentito" de París, como él lo definió durante el juicio, tiene 255 metros cuadrados y está en la calle del General Detrié, junto a los Campos de Marte y la Torre Eiffel.
En definitiva, que este individuo se nos esta riendo a la puta cara....perdonar la expresión. Y más indisganción si cabe en mi condición de militante activo de una organización política de la que este apnadador "se sirvió" para su lucro, vida y vicios (...ojo, que cada uno sea lo vicioso que quiera, pero no a costa del resto).
Los ciudadanos/as honrados (o los gestores de honradas empresas), cumplidores de nuestras obligaciones, ocasionales demandantes de nuestros derechos, nos tenemos que atener a las consecuencias, a la hora de ser envargados, de tener demasiados escrúpulos o ser, simplemente, honrados ante situaciones de demanda por parte de la admisnistración. No pretenddo hacer un acto de demagogia o de insumisión: esta bien que uno pague el incumplimiento, pero como ciudadano es exigible que los poderes públicos sean más celosos ante el incumplimiento escandaloso de unos pocos, que se benefician de medios y falta de escrúpulos para librarse unos abonos que, para mas inri, ha sido hurtado del bolsillo de todos los contribuyentes.
Y si el celo de la administración es máximo, y lo que no da más de sí es la ley, que el legislador (ya sea nacional o europeo) dote de las herramientas más adecuadas porque, de lo contrario, y tal y como viene ocurriendo ahora, seguirá decreciendo la confianza (si es que existe) en nuestras instituciones para que personajes de ésta calaña salgan indenmes.
Estaremos haciendo un favor a todas la ciudadanía y a las instituciones a las que, pese a todo, queremos estimar.
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