El diario "El País", recogiendo el estudio del "euskobarómetro", publica hoy que El PSE sería la primera fuerza en el Parlamento vasco. Es una magnífica noticia no solo para (todos/as) los vascos/as, sino para el conjunto de los progresistas que, por primera vez, podríamos ver como una fuerza de izquierdas llegase a la "lehandakaritza" de la mano de Patxi Lopez. Atrás quedó el histórico y acomplejado triunfo del PSE sobre el PNV en 1986. En uno de los mayores errores políticos de la historia, el PSE "cedió" la lehendakaritza al PNV.Hoy los socialistas, libres de los complejos que algunos de sus dirigentes tuvieron en el pasado de ser "menos vascos" que los nacionalistas, y apostando por un estrategia que conjuga convivencia y progreso, se configura a los ojos de la mayoría de la ciudadanías vasca como una alternativa sólida, fiables y competente.
Desde la Comunidad Foral vecina y amiga como es Navarra seguimos con mucho interés éste posible cambio de gobierno, hacia un lehendakari progresista pero que también respete a Navarra y a los navarros, estableciendo relaciones bilaterales, de respeto institucional, de colaboración entre ambas comunidades, tal y como su ciudadanía quiere y desea, superando los cliches de confrontación que desde ambos lados de la muga nos dan la "murga" UPN, por un lado, y el nacionalismo vasco, por el otro.
Esta vez sí, el hijo de "Lalo", puede ser. Y esperamos que, desde 2011, con un lehendakari socialista en Navarra.
En el año 1986, el PSOE se enfrentaba a las primeras elecciones democráticas desde el Gobierno. Cuatro años atrás, Felipe González y el PSOE cosnsiguieron el mayor caudal de representación paralamentaria de la Historia de España, 202 diputados (no superado desde entonces), y tras cuatro años de (difícil) gobierno, tras cuatro años de madurez del proyecto socialista que más que de partido pretendía transformar España, se sometía al veredicto soberano de los ciudadanos. El resultado fue extraordinariamente positivo y posibilitó, de nuevo, la confianza de los ciudadanos españoles en la opción socialista. 
Ahora que entramos en el mes de julio, y los calores empiezan a ser tan intensos como esperados, y previo a sumergirnos los pamplonicas y forasteros en el bullicio Pamplonés, me viene a la mente los veranos de primeros de los 80, cuando las fábricas cerraban y los padres nos llevaban en el coche familiar a Peñíscola.